6.6 Espolios y vacantes (1757-1834)

El archivero Sanabre reunió a este conjunto de documentos referentes a los beneficios, difíciles de albergar en ninguna de las series anteriores, en una serie llamada Espolis i vacants . “Espolios” era la palabra con la que se designaban los bienes que los beneficiados de las iglesias dejaban cuando morían; y vacantes , el producto de las rentas de los beneficios desde la muerte del beneficiado hasta la posesión del sucesor. Durante el transcurso de los siglos se reservaron primero en las respectivas iglesias, después en el Papa y, finalmente, después de varios pactos, en virtud del Concordato de 1753 entre España y la Santa Sede, fueron cedidos al rey, con la obligación de destinarlos a los usos señalados en los cánones. Con este motivo fue creada una colectoria general en Madrid que tenía delegados o subcolectores en cada diócesis, encargados de la colecta y distribución del producto de los expolios y vacantes. Esta legislación siguió vigente hasta el Concordato de 1851, aunque con las grandes convulsiones político-religiosas del siglo XIX quedó interrumpida largas temporadas. La correspondencia del colector general de Madrid con el subcolector de Barcelona constituye la mayor parte de esta serie.

La administración de estos bienes dio origen a numerosas órdenes y disposiciones de los organismos centrales, un elemento interesante para el estudio de la intervención del Estado en la vida económica de la Iglesia.

BIBLIOGRAFÍA

Josep SANABRE SANROMÀ, Guia de l’Arxiu Diocesà de Barcelona, Barcelona: Fidel Rodríguez, impresor 1934

Josep SANABRE SANROMÀ, El Archivo Diocesano de Barcelona, Barcelona: Fidel Rodríguez, impresor 1947